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La Importancia de la Presencia Online Profesional



Trabajar la identidad digital es fundamental para apoyar la labor comercial de nuestro negocio

El ‘ser o no ser’ de los negocios depende de estar o no estar… en internet; esa es la cuestión. En plena era digital, la mera presencia física de un negocio parece no ser suficiente si no se está en posesión de la identidad digital. Hablamos de contar con una página web corporativa o profesional, uno o varios perfiles sociales-profesionales, un blog o presencia en diferentes comunidades digitales de nuestro sector. La manera de estar, como vemos, es diversa; y nuestra visibilidad dependerá de varios factores: el medio que escojamos, nuestra actividad en dicho medio, nuestro esfuerzo en marketing y, por último y muy importante, de lo buenos que seamos y de lo bien que lo hagamos.

Ahora bien, ¿por qué hemos de tener que crear una identidad digital profesional? ¿qué lo hace tan necesario o imprescindible? La razón es sencilla: adaptarse al nuevo consumidor, totalmente digitalizado e hiperconectado. Basta con encontrarse en situaciones cotidianas de nuestro día a día como esperar al bus, coger el metro o estar en un bar tomando un café, y pegar un vistazo a nuestro entorno. Seguramente veamos montones de miradas clavadas en los smartphones y, al margen de lo bueno o malo que esto nos parezca, el hecho es que es toda una realidad. Nos hemos vuelto dependientes de internet y esto influye, y mucho, en nuestro perfil como consumidores. Los ejemplos aplicados podemos imaginarlos: desde rastrear dónde puedo comprar tal o cual producto cerca de donde me encuentro, hasta buscar el horario de apertura de un restaurante y su teléfono para hacer una reserva, o comparar el precio de un producto en varias tiendas. Sea como sea, la cuestión es estar ahí si nuestro cliente desea llamar a nuestra puerta digital.

Zanjado el porqué pasaremos al cómo. Para empezar nuestra andadura digital habría que preguntarse qué objetivos queremos conseguir: a) ¿ofrecer información básica de nuestro negocio para facilitar el contacto de nuestros clientes (publicando nuestra ubicación, teléfonos y horario comercial o de atención al público)?; b) ¿aportar, además de lo anterior, información comercial de lo que hacemos, nuestro precio, e incluso dar la posibilidad a los clientes de comprar o contratar nuestro producto o servicio a través de internet?; c) ¿o interactuar con nuestros potenciales clientes en las redes sociales para establecer contactos que acaben convirtiéndose en futuras ventas?

En segundo lugar, y tanto o más importante que lo anterior, habría que determinar cuánto esfuerzo (laboral, temporal y económico) estamos dispuestos a realizar para conseguir nuestros objetivos, ya que de esta decisión dependerá en gran medida el logro de aquello que nos propongamos. En este sentido, cabe señalar que nuestra identidad digital debe servir para reforzar nuestra labor comercial habitual y mejorarla en la medida de lo posible, si bien por lo general resulta muy difícil y costoso aumentar significativamente nuestro volumen de negocio gracias a nuestras acciones digitales, por lo que habremos de actuar con tesón a la par que con cautela. 

Cualquiera de los objetivos que nos propongamos y los esfuerzos que destinemos para ello estarán encaminados a favorecer lo que todos buscamos a priori: el éxito comercial. Sin embargo, la elección de unas u otras soluciones digitales dependerá, o debería depender, de nuestras circunstancias: tipo de negocio, tiempo disponible, capacidad económica… Respecto a esto último, el hecho de que nuestros recursos sean limitados ya no es razón suficiente para no ‘digitalizarse’, ya que en el panorama actual existen multitud de opciones gratuitas que nos permiten crear nuestra página web o perfil social-profesional de manera fácil e intuitiva, sin necesidad de contar con conocimientos informáticos avanzados. Por otro lado, las opciones de pago serán aconsejables si buscamos dar un paso más y conseguir mayor personalización, funcionalidad, diferenciación o visibilidad, gracias a la ayuda de profesionales del desarrollo web, el diseño o el marketing digital. 

Siempre se ha dicho de los negocios –no sin razón– aquello de que deben ‘adaptarse o morir’. Pero esa ‘muerte’ no es casual, sino consecuencia de remar contracorriente y hacer oídos sordos a lo que reclama el cliente. Por esta razón debemos ser conscientes de la importancia de digitalizarse, independientemente de la forma que escojamos, y aportar ese valor añadido a nuestros clientes potenciales.

19 octubre